La ortodoncia convencional es un método ampliamente utilizado y altamente efectivo para corregir problemas dentales. Este tratamiento utiliza brackets metálicos o cerámicos que se colocan en la superficie de los dientes y están conectados por arcos de alambre.
A través de una presión controlada y progresiva, los dientes se mueven hasta alcanzar su posición ideal, mejorando tanto la funcionalidad como la estética de tu sonrisa.
¿Para quién es la ortodoncia convencional?
Este tipo de tratamiento es ideal para pacientes de todas las edades que presentan:
- Malposiciones dentales significativas
- Apiñamiento severo
- Problemas de mordida que afectan la funcionalidad de la boca
Es especialmente eficaz en casos donde se requiere un control preciso de los movimientos dentales.
Beneficios de la Ortodoncia Convencional con Brackets
- Corrección de dientes apiñados: Los brackets permiten mover cada pieza a su posición ideal, logrando una sonrisa uniforme y facilitando la higiene bucal, lo que reduce el riesgo de caries y enfermedades de las encías.
- Solución para sobremordidas profundas: En personas cuya mordida superior cubre completamente los dientes inferiores, este tratamiento corrige la posición de las mandíbulas, evitando el desgaste excesivo de los dientes y dolores en la articulación temporomandibular.
- Alineación tras extracciones dentales: En casos donde se han perdido dientes por caries o accidentes, los brackets pueden cerrar espacios no deseados o preparar la boca para prótesis o implantes, mejorando tanto la estética como la funcionalidad.
- Reparación de mordidas cruzadas: En pacientes donde los dientes inferiores se sobreponen a los superiores, los brackets corrigen esta desalineación, mejorando la forma de masticar y evitando problemas futuros como desgaste irregular o dolores de cabeza.